Juan Manuel Correa regresa al circuito urbano de Bakú donde el 28 de abril de 2019 logró la segunda posición en la “Feature Race” del domingo tras el canadiense Nicholas Latifi y por delante de Jack Aitken, en su primera temporada en la especialidad.
Aquel podio del domingo en Bakú fue el primero de la temporada de 2019 y significó mucho para el piloto quiteño, ya que en su primera temporada en la categoría nunca es fácil estar en el podio y menos en un trazado tan complicado y exigente como el de Bakú.
Desde aquella carrera, de la que se cumplen estos días cuatro años, Juan Manuel ha trabajado lo indecible para volver a estar en el escalón que da acceso a la F1 y lo ha logrado, como ningún otro piloto de la especialidad lo ha hecho. Regresar a Bakú significa mucho para él por los buenos recuerdos que le trae esta prueba.
Se habla mucho de que esta será la primera edición en la que la F1 disputará en esta pista dos carrera en un mismo fin de semana, algo habitual para los pilotos de F2, con el agravante de que en las categorías inferiores solo hay una calificación que condiciona todo el fin de semana, mientras que en la F1 habrá una calificación para cada carrera.
La calificación alcanza una importancia mayor en esta pista tan complicada y con dos partes tan diferentes. Hacer una buena calificación es fundamental, pero lo es también la estrategia del equipo, ya que es previsible que haya varios coches de seguridad a lo largo de ambas carreras. Además de la estrategia, la suerte es muy importante en Bakú, especialmente si hay coche de seguridad y el momento en que sale éste, sobre todo en la carrera larga del domingo, donde es obligatorio el cambio de ruedas.
Declaraciones Juan Manuel Correa:
¿Cómo es la preparación física para Bakú?
“La preparación física para esta carrera es parecida a la de las otras carreras, va a ser una carrera urbana muy complicada, así que es muy intensa, tanto física como mentalmente”.
¿Y la del coche?
“El carro tiene una preparación un poco específica para esta carrera ya que la pista tiene muchas curvas en ángulo recto y una parte muy rápida y muchos baches, por lo que el carro tiene que ser un poco más blando de lo normal y muy ágil”.
¿Cómo definirías Bakú?
“Es un circuito rápido y técnico, pero con muchas curvas muy lentas. Así que el coche tiene que trabajar bien mecánicamente”.
¿Es una de las carreras más complejas del año junto a Mónaco a la hora de tomar decisiones en carrera?
“Sí, diría que es una de las carreras donde el análisis del piloto y el equipo durante la prueba es más importante ya que hay que ser inteligentes, pero sobre todo hay que terminar”.
¿Se trabaja mucho la estrategia con el equipo?
“Es una carrera donde no hay mucho que hacer con la estrategia debido a que puedes tener fortuna o no a la hora de tomar decisiones, sobre todo en la carrera larga con los cambios de ruedas. Sobre todo hay que sobrevivir durante la carrera y reaccionar bien a todo lo que venga. Trabajamos en estrategia pero más que nada vemos las carreras de años pasados y aprendemos de eso”.
¿Cuál es la zona más complicada para el piloto?
“Para el piloto la zona más difícil es el segundo sector. La parte del Castillo es muy técnica y tiene la zona más estrecha de todo el campeonato llegando allí. Visualmente es muy espectacular, pero para el piloto es una zona muy complicada, dónde cualquier mínimo error se paga muy caro, como hemos visto muchas veces. No solo a la entrada de la curva a izquierdas estrecha, sino también en la de derechas de salida, donde hay que ajustar mucho la trazada a la parte derecha y prácticamente se roza la protección”.
Supongo que tienes un buen recuerdo de esta prueba…
“Sí, ya en mi primer y único año allí en el 2019 hice mi primer podio y logré un buen fin de semana en mi año de rookie en Fórmula 2, y se puede decir que a pesar de haber corrido solo una vez allí, es una pista que conozco bien y a la que me adapto rápidamente”.
¿Qué esperas de este fin de semana?
“La expectativa es tener un fin de semana positivo y comenzar desde el inicio arriba y poder clasificar dentro de los diez primeros. En las carreras me gustaría hacer puntos en ambas y quizás luchar por un podio. Veo posibilidad de repetirlo y esa es mi meta. Sería muy especial repetir un podio en Bakú”.
Después del WEC en Portimao viene la F2 en un circuito completamente diferente. ¿Hay que hacer un cambio mental en cómo se maneja el carro?
“Cada uno en el equipo desarrolla una función. Técnicamente yo puedo dar mis impresiones y ellos trabajan en el carro. Desde el punto de vista del piloto, prácticamente no hay periodo de adaptación. El LMP2 es un carro diferente, pero para el piloto no mucho, y esa experiencia ya la tuve el año pasado con las carreras de SPA y Portimao del ELMS y no me fue complicado adaptarme de un carro a otro”.







